Mensajes, mensajes y más mensajes. Nuestra vida se ha llenado de mensajes que giran a nuestro alrededor y que nos invaden en el día a día. Hemos pasado de escuchar comentarios en un bar o leer un artículo de periódico a recibir una metralla incesante de mensajes en redes sociales, periódicos digitales, noticias online, televisión, radio, mensajería instantánea, e-mails, etc.

El tema está en el tipo de mensaje que recibimos y la influencia que ejerce en nosotros.

Antes de la llegada de Internet y el mundo Digital, no todo el mundo tenía la capacidad de lanzar un mensaje y llegar a mucha gente. Ahora sí, cualquier “influencer de la nueva generación” que se dedica a hacerse selfies mostrando su nuevo peinado tiene la fuerza de enviar un mensaje y llegar a miles e incluso millones de personas.

Pero tenemos un grave problema; y es el tipo de mensaje que se emite. Por desgracia lo negativo vende, genera controversia, likes, visitas, interés. ¿Es lo que necesitamos? ¿Quién no piensa que los mensajes positivos son los que nos harían avanzar en nuestro día a día?

Un ejemplo: los políticos. ¿Cuántos políticos salen dando un mensaje positivo, un mensaje de optimismo? Aún estoy esperando escuchar a un político enviar mensajes positivos y llenarnos de ilusión y optimismo (fuera de campaña electoral, obviamente).

Por eso yo quiero lanzar un mensaje: un mensaje positivo. A mí me sigue muy poquita gente la verdad, y ni soy influencer ni quiero serlo, pero si con mi mensaje positivo puedo llegar aunque sea a unos poquitos, y todos hacemos lo mismo, esto puede cambiar; con un mensaje positivo podemos cambiar el mundo, hacerlo mejor.

¡Es lo único que necesitamos para generar un cambio! Mensajes positivos, y entonces sí, estamos listos para que nos inunden de información en redes sociales, en la red, medios, etc.

El mensaje positivo proviene de un pensamiento positivo que consiste en creer en uno mismo, ser optimista, convencerte de que con trabajo, mucho esfuerzo e ilusión, todo es posible. ¿Crees que algo es posible? Pues trabaja para hacerlo realidad.

“Los ganadores tienen el hábito de fabricar sus propias expectativas positivas antes de que ocurra la acción”

Es un gran comienzo. Seguimos. Un saludo. Tony.

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